martes, 12 de agosto de 2014

Sábado, domingo si no nos acobardamos.

Todos tenemos maneras de despedirnos, gestos, frases, bye, hasta luego, chau, adiós, y otras distorsiones de la escritura y pronunciación.
Pero cómo sabemos cuál es la manera correcta al despedirnos de alguien que va a morir ¿cómo? Cómo saberlo, aunque parezca trágico si alguien muere en un accidente no estuviste comprometido y obligado a decir palabras que no puedes expresar.
En otra situación cuando la muerte se anuncia con la agonía qué cosa es correcto decir, él se va, tú te quedas, quién debe despedirse de quién; el sentimiento feo se acentúa cuando tu mamá, papá, hermano, quién sea, te dicen “ven a despedirte”, el agonizante está ahí, le duele todo o simplemente no reacciona; ¿de verdad me habrá escuchado? ¿en qué piensa? Las palabras nunca son las correctas.
Mi abuelo murió, tenía 90 años, mi mamá me dijo “ven a despedirte”, le mentí, le dije que ya lo había hecho; a los 5 minutos mi conciencia ganó, le dije que no lo había hecho – no me despedí, no lo haré porque no sé hacerlo – ella no respondió; los padres no nos enseñan a enfrentar el antes o durante la muerte, normalmente es para el después.
Llegó el momento de decir “adiós abuelito”, pero no lo hice, ninguna palabra sonaba correcta ni apropiada, no entendía a nadie ¿cómo podían despedirse? El abue no se iba a comprar pan, se iba, se fue al más allá, más acá o dónde sea que le haya tocado y solo atiné a decirle – jugaremos ajedrez cuando te vea.


28-11-2009



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